Posted by : Pablo Buydid jueves, 2 de junio de 2011

Estos días he estado leyendo material de un libro de Tom Peters, que aunque está orientado a empresas, siempre es posible aplicar a la educación. Cierto, la educación es una gran empresa, en todos sus sentidos, y tal vez por eso tantas cosas leídas en el libro sean tan aplicables a muchos de los campos de mi actividad.


También ocurrió que estos días he tenido la oportunidad de hablar con varios profesores acerca de algunas dificultades que encontramos ante los estudiantes al momento del estudio. Rechazo a realizar tareas, resistencia a la educación, rebeldía ante las tareas asignadas y una lista no muy corta de inconvenientes que afectan negativamente esta labor, pero sobre todo, les perjudica en su desarrollo.


Y ahí es donde vino a mi memoria las palabras leídas. El autor cuenta en uno de sus artículos cómo los mejores líderes del mundo CUENTAN HISTORIAS. Una de las profesoras, quien también trabaja como psicóloga en uno de los institutos (y es su profesión), mencionó que obtiene resultados más alentadores cuando le dá vueltas a un asunto a través de un largo ejemplo, una historia bien elaborada. Solo así ha podido mantener la atención un tanto más orientada al tema que trata. ¿No será que entonces deberíamos intentar esa técnica?


Cierto, todos los profesores deberíamos contar historias... al menos los que tenemos la intención de alcanzar objetivos con una correcta estrategia. Pero también es cierto que al mismo tiempo que la juventud se encuentra en una etapa de crisis, muchos profesores también... e incluso muchos sistemas educativos.


Tom Peters menciona en una sección de su tema: "Obsesiónese por la calidad, y su equipo [en este caso, por qué no, sus estudiantes] no tardará en obsesionarse también". Contar historias, más que citar información estructurada puede ser una vez más, una herramienta a nuestro favor. Por supuesto, acompañada de buenas actitudes de parte de un profesor, intentando captar, medir, sondear la atención e interés de los estudiantes. En definitiva, somos propulsores de un equipo llamado Clase de estudios, y como en toda empresa, los miembros de un equipo tienden a imitar (voluntaria y más que nada involuntariamente) a sus "jefes", sus influyentes directos. Envonlver a los estudiantes en un tema, a través de historias puede contribuír en su concentración e interés.


Lo he intentado, y en algunos casos, al menos, he obtenido resultados interesantes.


¿Está esta alternativa en tus planes de trabajo? Me encantaría conocer experiencias.

Sobre mi...

Mi nombre es Pablo Buydid. Soy profesor de informática en secundaria.

Trabajo en los colegios Biarritz de Maldonado, y Galileo Galilei de Piriápolis, además de liceos públicos.

Pueden encontrar más información sobre mi trabajo en mi página personal: www.pablobuydid.com

Popular Post

Blogger templates

Labels

- Copyright © Pablo Buydid:
notas abiertas -Metrominimalist- Powered by Blogger - Designed by Johanes Djogan -