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¿Antivirus? No, gracias.

Hace un rato leía un artículo con una infografía que incluía 7 razones para instalar un antivirus en Android. Y tengo que decirlo una vez más: sigue sin convencerme ese tipo de información.
Realmente no uso antivirus en mi celular ni en mis dispositivos con Android. Y no es que sea poco precavido ni me importe poco mi seguridad.
 
Y esta vez voy a dar algunos argumentos, tomando los datos de esa infografía.

1- Cada vez navegamos más a través del móvil. Sí, es cierto. Y eso, ¿qué? Si andas con cuidado y no te pones a aceptar programas gratis para descargar de sitios extraños, no va a pasar nada, por ahora.
2- El móvil es parte de nuestra vida. También es cierto, aunque no me marca una regla. Incluso me puede dar pié para un futuro artículo: Que mucho uses una tecnología no te convierte en un usuario habilidoso. Tal vez este sea el único punto flaco de mi exposición, por culpa del poco conocimiento de ciertas cosas.
3- Localizar tu smartphone en caso de pérdida. Google y otros proveedores te ofrecen herramientas más "livianas" y más específicas para lograr esta misma tarea. Incluso de manera muy precisa y sin sacrificar recursos.
4- Optimizar el uso y gasto de la batería. Discrepo totalmente. Los programas antivirus consumen muchos recursos, entre ellos memoria de trabajo y batería. He probado algunos antivirus en una tablet en la que a veces pongo a prueba ciertas cosas. Incluso al activar la función del antivirus para optimizar el consumo de batería, adivinen, me la exprimía mucho más rápido. De hecho, ninguna aplicación les puede ayudar en esto de optimizar recursos de batería. Es nuestra conducta al usar el móvil lo que nos lo garantiza y esto sin publicidad, sin MBs de espacio ni pagar un peso.
5- Eliminación de archivos basura. Lo puedes hacer con aplicaciones mucho más ligeras que un antivirus. Algunos teléfonos ya incluyen una utilidad para "limpiar" el sistema de esos molestos archivos. Incluso, si no tienes ninguno, en la mayoría de los casos lo puedes hacer a mano, en pocos segundos. ¿Consumir recursos de mi teléfono para borrar otros? No me cierra.
6- Evitan compartir nuestra privacidad. Es discutible. La privacidad la cuidamos también con nuestra conducta en línea. Me asombra leer y escuchar gente hablar de los riesgos de seguridad y luego conectarse a redes sociales y compartirlo todo. Si realmente queremos protegerla, también en esto hay herramientas incluídas en nuestro sistema que nos permiten restringir el acceso a nuestros datos. Y una vez más, nuestra conducta, costumbres y actos son el primer paso (tal vez el más importante) a la hora de proteger la privacidad.
7- Crecimiento en el número de virus para Android. Y como otras veces, lo discuto también. ¿Qué es un virus (informático)? Se define así: un software que afecta el funcionamiento normal de una computadora. sin el permiso o conocimiento del usuario (nosotros). Tomando en cuenta esta definición, es algo muy pero muy raro un virus real en Android. Mucho se discute si realmente existen los virus en este sistema. Y la verdad es que si usas tu teléfono como viene de fábrica, no lo rooteas, ni alteras drásticamente su software y además instalas aplicaciones directamente desde Google Play o sitios seguros, es muy, pero muy poco probable que alguna vez te topes con alguno. Sencillamente por la manera como funcionan las aplicaciones y como se instalan en nuestro sistema. Todas estas necesitan que otorgues permisos al instalarlas. Y como un virus es un programa y encima no pide permiso, la lógica conclusión cae bien clara.
Por ese motivo no instalo antivirus en mis sistemas. De hecho, ni siquiera en mi PC ya que uso Linux (el mismo sistema en el que está basado Android) el cual comparte gran parte de este apartado de seguridad, al tiempo que no frecuento sitios potencialmente peligrosos. No es que sea inmune a los virus, es que existen muy pocos para este sistema y hay que hacer las cosas realmente muy mal para contagiar tu computadora de uno.
 En lo que se refiere a los celulares (tengas Android, IOS o lo que sea) más que preocuparte de la instalación de antivirus, se debe ser más atento a las actividades que realizamos. En este sentido, la protección es proactiva, tomando medidas prácticas para evitar malos ratos. Aunque podrás leer mucho en línea sobre estos pasos, los podemos resumir en:
  1. Evaluar si es verdaderamente rootear tu teléfono. Si es un buen teléfono vendrá con las mejores prestaciones de fábrica. Y te ofrecerá un grado de seguridad envidiable.
  2. Instalar aplicaciones directamente desde Google Play. Google verifica periódicamente que las aplicaciones disponibles estén libres de amenazas y en la actualidad incluso revisa esto mientras instalas. Es como tener un antivirus en la fuente de los programas y no en el teléfono.
  3. Cuando instalamos aplicaciones APRENDER a leer bien los permisos que solicita esta y saber desconfiar de permisos extraños (¿Es necesario que una aplicación para dibujar pida permiso para acceder al micrófono, la cámara y mandar mensajes?).
  4. Evitar descargar aplicaciones de sitios dudosos.
  5. Evitar instalar aplicaciones que vengan muy cargadas de publicidad, y si lo hacemos no creer en publicidades que digan que detectaron que el teléfono va lento o tiene virus.
  6. Mantener el sistema y las apps actualizados tanto como sea posible.
  7. Evitar compartir cadenas con mensajes alarmistas.
  8. Usar sentido común en todas las actividades que realices.
Así, con un poco de cuidado personal podremos usar nuestro dispositivo con un buen rendimiento y desempeño, y sin sobrecargarlo con aplicaciones que simplemente van a ocupar espacio.


domingo, 3 de septiembre de 2017
Posted by Pablo Buydid

Socorro! Mis dispositivos me espían!

Esta mañana tomé un ómnibus para regresar a casa. A los pocos kilómetros subió un muchacho de unos pocos más de veinte, con aspecto de estudiante, con correctos modales aunque mantuvo una cierta distancia con su entorno. A los pocos segundos de sentarse a mi lado, sacó su celular y me llamó la atención: un feo trozo de cinta tapaba su cámara delantera.


 
Estos días me he cansado de leer artículos y ver videos de supuestos "hackers" (como me rechina esa palabra), expertos y maestros en seguridad explicando los peligros de tener la cámara de nuestra portátil cubierta. Y leí al menos uno explicando que lo mismo se debería hacer con la cámara del teléfono. La razón: alguien podría estar usando la cámara de tu dispositivo para espiarte y ver lo que haces.
 

¿Es posible?

En tecnología, hoy por hoy, es poco recomendable usar la palabra imposible. Todo se puede lograr. Y en esta cuestión, por supuesto que existen aplicaciones y malware capaz de activar la cámara de nuestra computadora y del teléfono para enviar capturas o grabar video mandando el resultado a algún desconocido. Pero lo cierto es que esas aplicaciones muchas veces están creadas para probar lo efectivo o no de dichas actividades y no son absolutamente corrientes a pesar que existen unas cuantas. 
Por otro lado, se tienen que cumplir ciertas condiciones para que alguien pueda activar la cámara de cualquier dispositivo y espiar lo que hacemos:
  • El teléfono tiene que tener instalado el malware que activa la cámara. Nadie instala este software voluntariamente, por lo que tendrá que haber instalado el mismo desde un sitio poco confiable. Ninguno de esos programas provienen de proveedores de confianza como Play Store.
  • Generalmente funcionan mientras se usan redes poco seguras.
  • El usuario tiene que haber otorgado permisos de un modo u otro para transmitir la información.
  • Es bastante poco probable que estas aplicaciones se instalen mientras se tiene activada la opción de bloquear la instalación de aplicaciones desconocidas.
Sumado a eso, hay que tener en cuenta que muchas de las aplicaciones que realizan esto han sido creadas con fines experimentales, para comprobar la vulnerabilidad de nuestros sistemas. Por otro lado, las que efectivamente podrían considerarse peligrosas suelen estar distribuídas en sitios dudosos de la red. Así que sí podemos correr riesgos si frecuentamos sitios dudosos para buscar aplicaciones. 
Finalmente, considero que ese espíritu psicótico no tendrá fundamento en quienes no tienen nada que ocultar. Veamos, si en mi celular tuviera instalado un software de este tipo no quiero imaginar la cara de aburrimiento que tendría quien obtuviera las imágenes, ya que no vería nada extraño salvo mi cara... digamos que no soy de enfocar cosas que me puedan exponer a situaciones incómodas.
 
Lo cierto es que mucha gente sucumbe a esta psicosis hasta extremos un poco alocados: así como pueden usar tu cámara también pueden usar el micrófono del celular, lo cual es bastate más riesgoso ya que podrán saber qué dices, lo que hablas con tu jefe, saber de tus llamadas, etc. ¿Por qué entonces no desarmar el teléfono y cortar la conexión del micrófono? Claro, el dispositivo quedaría prácticamente inútil. 
 
Lo que de paso me lleva a otro punto que quiero exponer.
 

¿De veras me preocupa mi privacidad?

Porque estoy seguro (y lo he llegado a ver) que muchos de estos preocupados por la privacidad descuidan otros aspectos igual o más vulnerables en las redes. Vamos, que no estoy diciendo que hay que ser descreído ni que tenemos que andar por las redes sin preocupación: los riesgos en internet sí que existen, la intimidad casi ha desaparecido, nuestros datos están, sí, en riesgo. Pero considero que si vamos a protegernos, deberíamos vigilar no solo un aspecto de nuestra seguridad.

Y estos aspectos tienen que ver en que quienes dicen tapar la camarita para que no los vigilen, ya están siendo vigilados hace largo tiempo, de una manera más sutil, pero más efectiva a largo plazo, ya que:
  • Tienen cuentas activas en redes sociales, de las cuales Facebook es la más popular y sin dudas la que más información sobre nosotros retiene, de hecho más de la que imaginamos.
  • Utilizan masivamente Whatsapp (recuerdan de quien es propiedad??) la cual comparte abiertamente información con Facebook y hasta comparten información para recabar datos.
  • Seguramente tengan cuenta también en Instagram, lo cual es equivalente a decir "Mira, yo tapo la cámara de mi cel para que no me espíen, pero igual subo fotos de todos los lugares que visito, de mis amigos, de mi familia, de mi perro y de cuanto se me plazca." Y por cierto, también es propiedad de esa famosa red social que ya conocemos su política sobre nuestros datos.
  • Los más desprovistos, y me canso de escuchar casos, dejan olvidadas cuentas de correo, facebook y otras redes, a la vez que descuidan la seguridad de sus contraseñas, lo cual es un peligro aun mayor para la seguridad digital de los individuos.
Está bien, quizá muchos sigan siendo precavidos y se cuiden muchísimo al usar esas redes. Pero nos olvidamos de algo: la privacidad en la actualidad es cosa rara. Porque siempre existe algo de vigilancia. En las calles hay miles de cámaras que nos vigilan, nuestras tarjetas de débito y crédito hablan de nuestras finanzas a las autoridades permanentemente, nuestros intereses, dudas, miedos, recuerdos, educación y un larguísimo etcétera son cuidadosamente analizados por Google cada vez que realizamos una búsqueda, enviamos un mensaje, o simplemente utilizamos el celular o el navegador.

¿Sientes ganas de tirar tu dispositivo y desconectarte para siempre de la red? Pues bien, considero que la falta de privacidad es parte del precio que debemos pagar por las comodidades en comunicación que poseemos. Y si piensas como yo, puede que consideres que no tienes nada que esconder y por lo tanto no habrá secretitos que cuidar al utilizar un dispositivo electrónico. Como dije, los riesgos existen, pero considero que serán potencialmente peligrosos proporcionalmente al volumen de información que manejamos, a los entornos a los que nos exponemos y al tipo de datos que manejamos, sumado al estilo de vida que llevamos adelante en nuestra persona digital.

Asi que, seguiré manteniendo mi teléfono lo más bonito posible, sin pegarle cosas que obstruyan la cámara, así como lo hago con mi portátil. Sí será bueno mantener actualizados sus sistemas operativos, según el sistema que usen mantener también actualizado un software antivirus, configurar un cortafuegos e instalar aplicaciones de fuentes seguras.
Si usas redes sociales cuidar con qué contactos compartes tus publicaciones y qué publicas.
El sentido común, otra vez, marca el camino.

En fin, esta es mi opinión. Ahora, si me permiten, debo dejar por aquí, porque repentinamente se encendió el led de actividad de la cámara de mi portátil. Oops!! pero si yo no toqué nada!!!
 

miércoles, 12 de julio de 2017
Posted by Pablo Buydid

Contraseñas seguras


Uno de los factores más críticos a la hora de cuidar nuestras cuentas sociales es la elección de la contraseña correcta. Una buena contraseña tiene que cumplir al menos dos requisitos importantes: 1- ser fácil de recordar por el usuario y 2- ser difícil de adivinar por intrusos. El desafío está en lograr un equilibrio entre ambas situaciones.

Existen varias técnicas que debemos evitar. También las hay que podemos seguir para nuestra protección. Veamos brevemente algunas de estas.
 
viernes, 30 de septiembre de 2016
Posted by Pablo Buydid

Nativos digitales, el acceso a medios sociales y la cuestión de responsabilidad

Voy a asumir parte de lo dicho cientos de veces sobre el término Nativos Digitales. Si he de ser sicero, no comparto ciertos aspectos de esta expresión y de las cosas que involucra en general. Pero no es el fin de estas notas, ni de mi exposición de hoy. Así pues, partamos de la base comunmente aceptada: contemplamos una generación que ha nacido en medio de la revolución de la información y de su difusión digital, viendo las tecnologías de la información como parte cotidiana de sus vidas, y por lo tanto no ofrecen resistencia a su uso, mostrando además una facilidad notable para asimilarlas.
Por otro lado, expongo previamente a lo que deseo exponer, la pregunta que puede ser obvia en ciertos casos: ¿Existe entre ellos simplemente el derecho al acceso a la información, a los medios sociales y a interactuar con sus pares en dichos medios?



La línea que separa argumentos a favor y en contra puede enfrentar argumentos muy convincentes. Lo cierto es que si bien existen legalmente regulaciones para limitar el acceso basado en la edad del usuario, el acceso a la información bien puede considerarse un derecho, y debería defenderse... en el caso ideal del asunto.
Pero sabemos que lo ideal no se presenta en la realidad, al menos no con frecuencia. Y en este tema ocurre justamente de ese modo. Lo que me lleva a la tercer parte del título de este breve artículo: el uso responsable de los medios.
La brecha que existe entre la facilidad de acceso a la tecnología por parte de los jóvenes contrastano con lo que se aprecia en sus padres en muchos casos, solo logra que los jóvenes accedan y experimenten dichos recursos sin la correcta educación para un uso seguro. Y es una pena, al tiempo que peligroso, contemplar esta realidad, en el uso descuidado de esos recursos.
Podemos ennumerar una gran lista de situaciones que son prueba del riesgo que existe en este aspecto. Pero lo haremos en otros artículos.
Sí quiero detenerme en uno que puede parecer de poca monta, que es fundamental: la responsabilidad de usar sus cuentas con seguridad.
¿Cuántos jóvenes recuerdan la contraseña de sus cuentas sociales al cabo de algunos meses? ¿Y las de su correo electrónico? Lo primero que tenemos que tomar en cuenta si hablamos de uso responsable de un medio o recurso, resulta ser el primero que se ignora.
¿Cuántos de ellos tienen tres, cuatro o más cuentas de una misma red social, solo porque olvidaron la contraseña de las anteriores? ¿Cuántos vuelven a crearse una cuenta de correo solo para crear nuevamente otra cuenta social?
Proteger nuestros recursos es una de las primeras premisas en cuestiones de seguridad. El descuido de este tipo puede parecer de poca importancia, pero por el contrario puede resultar grave.
Por eso siempre incluyo este razonamiento en mis charlas: ¿Puedes usar redes sociales? ¡Claro! Siempre que estés al tanto de la responsabilidad que implica. Y actúes con seriedad y buen criterio.
Es como conducir un automóvil. Una cosa es saber conducir (operarlo). Esto es: saber y entender el uso de los componentes (acelerador, frenos, cambios, volante) para su conducción. Pero otra cosa es comprender los riesgos implicados, anticiparnos a situaciones que puedan presentarse, respetar las normas y buenas conductas necesarias para una conducción segura para uno mismo y los demás.
No es muy diferente en el uso de redes sociales. Muchos entienden cómo operar los medios sociales. Pero lamentablemente pocos comprenden los riesgos posibles, rara vez actúan anticipando situaciones de riesgo ni toman nota de simples reglas de conducta digital que deberían observar para un uso seguro de sus redes.
Una vez más: ¿Puedes usar redes sociales? Tal vez tu mismo puedas analizarlo.
viernes, 19 de agosto de 2016
Posted by Pablo Buydid

Seguridad en Redes sociales

El pasado 13 de julio tuve el gusto de participar de una charla con estudiantes del Instituto Galileo Galilei (centro educativo donde trabajo) de primer y segundo año. Abordamos el tema "Seguridad en internet", y nos concentramos en el tema de las redes sociales en internet.


Como expliqué en la charla, soy muy entusiasta de todo lo que podemos lograr al usar internet, y de las puertas que podemos aprovechar a través de las redes sociales. Quienes me conocen saben que participo en unas cuantas, y las uso incluso en mis clases.


Pero la charla se enfocaba en cómo usar dichas redes con responsabilidad, evitando situaciones incómodas. Existen muchos tipos de amenazas, particularmente hicimos referencia al ciber-bullying y el grooming. Me llamó la atención con la que siguió la charla, incluso los muchachos participaron en varias situaciones de la misma, dando de sus opiniones y comentando situaciones que conocían, aunque también mostraban no estar al tanto de muchos de los recaudos a tomar.


El Uruguay no escapa a situaciones no deseadas en lo que se refiere a abusos a través de internet. No solamente referidos a los temas comentados aquí, sino incluso a fraudes y otras maniobras.


Luego de la charla, muchos estudiantes siguieron comentando algunas experiencias, y tras publicar materiales en la red, hasta hubo padres y otras personas que se pusieron en contacto para obtener referencias. Esto me motivó a seguir trabajando en el tema, y ya tengo planteada otra charla durante la próxima semana. Como parte de mi trabajo como Referente Ceibal también me interesa incluír este material en talleres con estudiantes.


Me gustaría compartir con ustedes el material empleado, y algunos enlaces a grabaciones de la charla. Y como siempre, cualquier opinión es bien recibida por este o cualquier medio.


Seguridad en Internet


Secciones de la charla en youtube-1.gifYouTube:


Sección 2


Sección 3




Technorati : ,

Del.icio.us : ,

Sobre mi...

Mi nombre es Pablo Buydid. Soy profesor de informática y robótica en primaria y secundaria.

Trabajo en el departamento de Maldonado, Uruguay

Pueden encontrar más información sobre mi trabajo en mi página personal: www.pablobuydid.space

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