¿Premiar el buen trabajo?
Recientemente surgió en medio de una conversación de viejos amigos, la cuestión de si es correcto o no premiar a un hijo por sus buenos logros. Y por extensión, ya que estamos, me gustaría plantearlo también para nuestros estudiantes.
El argumento que se planteó por una parte fue que los hijos tienen que hacer su trabajo. Y esforzarse por hacerlo bien. Recibir un premio no tiene que ser un objetivo ni tiene que darse, ya que es el trabajo, la asignación, que tiene el hijo.
Sin embargo, no puedo ignorar un polo diferente de la cuestión, que en cierta manera define mi propia opinión, que daré más adelante. Cuando tenemos en un salón a un estudiante con dificultades de algún tipo, ¿no le hace bien que destaquemos sus logros, recompensemos su esfuerzo? A veces el premio es simplemente una nota (para un estudiante no es tan "simplemente"), otras puede ser algo material que se gane por alcanzar alguna meta.
Entonces, si a esos estudiantes les hace bien recibir un premio por su trabajo, ¿será correcto excluír de la posibilidad a aquellos que tienen más facilidad?
Todos nos planteamos metas a largo y corto plazo. En el caso del niño o niña, por ejemplo, una meta a largo plazo puede ser la carrera que quiere desempeñar. Bien planteada puede ser un gran estímulo para su labor escolar. Pero también hay metas más cortas:
"Tengo que esforzarme para que mis calificaciones sean tales al fin de cierta etapa"
"Quiero superarme en algun área que me esté costando"
Cuando somos padres, el estímulo a nuestros hijos en este aspecto, como los maestros a sus estudiantes, fomenta el buen trabajo.
Y en cuanto al premio, pueden ser interesantes satisfacciones en el esfuerzo puesto para alcanzar esas pequeñas metas y no debería ser desproporcionado con el nivel de dicha meta, de ser posible.
Hoy temprano escuchaba a un grupo de estudiantes que concurren a una ONG en las que se les ayuda en sus estudios. El común decir de esos estudiantes tenía que ver con lo motivados que se sienten cuando los adultos "le dan para adelante", los motivan.
Entonces, ¿Qué opinan ustedes? ¿Está bien premiar a nuestros hijos por su estudio? ¿Qué otras opciones plantearían?
El argumento que se planteó por una parte fue que los hijos tienen que hacer su trabajo. Y esforzarse por hacerlo bien. Recibir un premio no tiene que ser un objetivo ni tiene que darse, ya que es el trabajo, la asignación, que tiene el hijo.
Sin embargo, no puedo ignorar un polo diferente de la cuestión, que en cierta manera define mi propia opinión, que daré más adelante. Cuando tenemos en un salón a un estudiante con dificultades de algún tipo, ¿no le hace bien que destaquemos sus logros, recompensemos su esfuerzo? A veces el premio es simplemente una nota (para un estudiante no es tan "simplemente"), otras puede ser algo material que se gane por alcanzar alguna meta.
Entonces, si a esos estudiantes les hace bien recibir un premio por su trabajo, ¿será correcto excluír de la posibilidad a aquellos que tienen más facilidad?
Lo que opino.
Si bien es cierto que el objetivo de un hijo en el papel de estudiante no es tener buenas notas para recibir un regalo, también es cierto que premiar su labor es satisfactorio y lo ayuda a realizar un buen trabajo. No es el único objetivo, claro está. Concentrarse en eso desenfocaría el camino del aprendizaje.Todos nos planteamos metas a largo y corto plazo. En el caso del niño o niña, por ejemplo, una meta a largo plazo puede ser la carrera que quiere desempeñar. Bien planteada puede ser un gran estímulo para su labor escolar. Pero también hay metas más cortas:
"Tengo que esforzarme para que mis calificaciones sean tales al fin de cierta etapa"
"Quiero superarme en algun área que me esté costando"
Cuando somos padres, el estímulo a nuestros hijos en este aspecto, como los maestros a sus estudiantes, fomenta el buen trabajo.
Y en cuanto al premio, pueden ser interesantes satisfacciones en el esfuerzo puesto para alcanzar esas pequeñas metas y no debería ser desproporcionado con el nivel de dicha meta, de ser posible.
Hoy temprano escuchaba a un grupo de estudiantes que concurren a una ONG en las que se les ayuda en sus estudios. El común decir de esos estudiantes tenía que ver con lo motivados que se sienten cuando los adultos "le dan para adelante", los motivan.
Entonces, ¿Qué opinan ustedes? ¿Está bien premiar a nuestros hijos por su estudio? ¿Qué otras opciones plantearían?
sábado, 8 de octubre de 2016
Posted by Pablo Buydid
Contraseñas seguras
Uno de los factores más críticos a la hora de cuidar nuestras cuentas sociales es la elección de la contraseña correcta. Una buena contraseña tiene que cumplir al menos dos requisitos importantes: 1- ser fácil de recordar por el usuario y 2- ser difícil de adivinar por intrusos. El desafío está en lograr un equilibrio entre ambas situaciones.
Existen
varias técnicas que debemos evitar. También las hay que podemos seguir
para nuestra protección. Veamos brevemente algunas de estas.
viernes, 30 de septiembre de 2016
Posted by Pablo Buydid
Nativos digitales, el acceso a medios sociales y la cuestión de responsabilidad
Voy a asumir parte de lo dicho cientos de veces sobre el término Nativos Digitales. Si he de ser sicero, no comparto ciertos aspectos de esta expresión y de las cosas que involucra en general. Pero no es el fin de estas notas, ni de mi exposición de hoy. Así pues, partamos de la base comunmente aceptada: contemplamos una generación que ha nacido en medio de la revolución de la información y de su difusión digital, viendo las tecnologías de la información como parte cotidiana de sus vidas, y por lo tanto no ofrecen resistencia a su uso, mostrando además una facilidad notable para asimilarlas.
Por otro lado, expongo previamente a lo que deseo exponer, la pregunta que puede ser obvia en ciertos casos: ¿Existe entre ellos simplemente el derecho al acceso a la información, a los medios sociales y a interactuar con sus pares en dichos medios?
La línea que separa argumentos a favor y en contra puede enfrentar argumentos muy convincentes. Lo cierto es que si bien existen legalmente regulaciones para limitar el acceso basado en la edad del usuario, el acceso a la información bien puede considerarse un derecho, y debería defenderse... en el caso ideal del asunto.
Pero sabemos que lo ideal no se presenta en la realidad, al menos no con frecuencia. Y en este tema ocurre justamente de ese modo. Lo que me lleva a la tercer parte del título de este breve artículo: el uso responsable de los medios.
La brecha que existe entre la facilidad de acceso a la tecnología por parte de los jóvenes contrastano con lo que se aprecia en sus padres en muchos casos, solo logra que los jóvenes accedan y experimenten dichos recursos sin la correcta educación para un uso seguro. Y es una pena, al tiempo que peligroso, contemplar esta realidad, en el uso descuidado de esos recursos.
Podemos ennumerar una gran lista de situaciones que son prueba del riesgo que existe en este aspecto. Pero lo haremos en otros artículos.
Sí quiero detenerme en uno que puede parecer de poca monta, que es fundamental: la responsabilidad de usar sus cuentas con seguridad.
¿Cuántos jóvenes recuerdan la contraseña de sus cuentas sociales al cabo de algunos meses? ¿Y las de su correo electrónico? Lo primero que tenemos que tomar en cuenta si hablamos de uso responsable de un medio o recurso, resulta ser el primero que se ignora.
¿Cuántos de ellos tienen tres, cuatro o más cuentas de una misma red social, solo porque olvidaron la contraseña de las anteriores? ¿Cuántos vuelven a crearse una cuenta de correo solo para crear nuevamente otra cuenta social?
Proteger nuestros recursos es una de las primeras premisas en cuestiones de seguridad. El descuido de este tipo puede parecer de poca importancia, pero por el contrario puede resultar grave.
Por eso siempre incluyo este razonamiento en mis charlas: ¿Puedes usar redes sociales? ¡Claro! Siempre que estés al tanto de la responsabilidad que implica. Y actúes con seriedad y buen criterio.
Es como conducir un automóvil. Una cosa es saber conducir (operarlo). Esto es: saber y entender el uso de los componentes (acelerador, frenos, cambios, volante) para su conducción. Pero otra cosa es comprender los riesgos implicados, anticiparnos a situaciones que puedan presentarse, respetar las normas y buenas conductas necesarias para una conducción segura para uno mismo y los demás.
No es muy diferente en el uso de redes sociales. Muchos entienden cómo operar los medios sociales. Pero lamentablemente pocos comprenden los riesgos posibles, rara vez actúan anticipando situaciones de riesgo ni toman nota de simples reglas de conducta digital que deberían observar para un uso seguro de sus redes.
Una vez más: ¿Puedes usar redes sociales? Tal vez tu mismo puedas analizarlo.
viernes, 19 de agosto de 2016
Posted by Pablo Buydid
La vida en una pantalla: qué es un amigo.
Existe una distorsión en el concepto de algunos términos, entre muchos niños y jóvenes acostumbrados al uso de redes sociales. Y uno de estos es el concepto de amigo.
Algunas redes usan tal palabra para referirse a los contactos, incluso si no tenemos confianza en dicha persona o directamente no la conocemos tanto como nos parece.
Durante algunos talleres con niños de entre 10 y 11 años, los cuales usan frecuentemente al menos una red social, pude apreciar una vez más esta tendencia.
Es notorio el afán de conseguir más y más "amigos" en las redes. Muchos lo toman con un sentido de competencia y popularidad. Hay niños que sin medir riesgos, agregan a todos los que van encontrando en el camino.
Pero olvidamos que un amigo es más que un perfil en una red social. Un amigo es alguien real, con quien puedo pasar un buen rato, pasear, conversar, jugar, desahogarme, etc. Alguien a quien puedo confiar detalles de mi vida y en quien apoyarme. Tal vez me sobren dedos de una mano para contar personas reales que se ajusten a esta descripción. Las redes sociales es un tema distinto.
En la vida real, el valor de un amigo es diferente, pero he tenido oportunidad de ver sometida a prueba esta lealtad antes tan arraigada en los seres humanos. Tal vez a raíz de esta influencia de la que hablamos, algunos valores sobre la amistad ya se vean amenazados y el significado de amigo, así como el cuidado hacia este, se ven confundidos. A veces nos encontramos con situaciones de "amigos descartables" que se cambian rápidamente por otros sin previo aviso. Y me refiero a situaciones que van más allá de un desengaño.
Trabajar en talleres con los estudiantes es muy interesante. Me brinda la oportunidad de contribuir con un poco de ideas para que los jóvenes puedan analizar su realidad y pensar con buen criterio sobre el uso de sus recursos informáticos. Nunca he estado en contra del uso de las redes sociales, pero es necesario, como todas las cosas, hacer un buen uso de ellas. Fomentar buenos hábitos, mencionar cosas que pueden ser amenazas a la seguridad, a los valores y a la buena formación, es muy importante y merece nuestra atención.
Muy pronto les estaré contando algunas experiencias más.
Algunas redes usan tal palabra para referirse a los contactos, incluso si no tenemos confianza en dicha persona o directamente no la conocemos tanto como nos parece.
Durante algunos talleres con niños de entre 10 y 11 años, los cuales usan frecuentemente al menos una red social, pude apreciar una vez más esta tendencia.
¿Cuántos amigos?
Algunas opiniones pueden causar un poco de gracia... aunque luego, al analizarlas, hay que reconocer que tenemos que corregir urgentemente dichas opiniones.
En cierto momento surgió la pregunta de cuántos amigos tenemos agregados a nuestra cuenta. Alguien dijo tener 500 amigos. Cuando preguntamos si eso era correcto, un compañero le respondió "No! Está bien hasta 200".
Es notorio el afán de conseguir más y más "amigos" en las redes. Muchos lo toman con un sentido de competencia y popularidad. Hay niños que sin medir riesgos, agregan a todos los que van encontrando en el camino.
Pero olvidamos que un amigo es más que un perfil en una red social. Un amigo es alguien real, con quien puedo pasar un buen rato, pasear, conversar, jugar, desahogarme, etc. Alguien a quien puedo confiar detalles de mi vida y en quien apoyarme. Tal vez me sobren dedos de una mano para contar personas reales que se ajusten a esta descripción. Las redes sociales es un tema distinto.
Te agrego, te elimino.
La lealtad hacia los amigos también está siendo vulnerada, condicionada, en ciertos aspectos. Tal vez de manera sutil. Pero con tintes muy negativos. Ocurre que en las redes sociales del mismo modo como puedo agregar a un amigo tras un simple clic, eliminarlo de mi lista de amigos supone exactamente lo mismo: hacer otro clic.En la vida real, el valor de un amigo es diferente, pero he tenido oportunidad de ver sometida a prueba esta lealtad antes tan arraigada en los seres humanos. Tal vez a raíz de esta influencia de la que hablamos, algunos valores sobre la amistad ya se vean amenazados y el significado de amigo, así como el cuidado hacia este, se ven confundidos. A veces nos encontramos con situaciones de "amigos descartables" que se cambian rápidamente por otros sin previo aviso. Y me refiero a situaciones que van más allá de un desengaño.
Trabajar en talleres con los estudiantes es muy interesante. Me brinda la oportunidad de contribuir con un poco de ideas para que los jóvenes puedan analizar su realidad y pensar con buen criterio sobre el uso de sus recursos informáticos. Nunca he estado en contra del uso de las redes sociales, pero es necesario, como todas las cosas, hacer un buen uso de ellas. Fomentar buenos hábitos, mencionar cosas que pueden ser amenazas a la seguridad, a los valores y a la buena formación, es muy importante y merece nuestra atención.
Muy pronto les estaré contando algunas experiencias más.
Congreso de Clubes de Ciencias en Maldonado
Llegó el día de reunirnos para orientarnos en nuestros proyectos de Clubes de Ciencia. Y será el día de mañana, a partir de las 9 horas, en el edificio de la UDELAR - CURE (Maldonado)
Participo con un grupo de entusiastas estudiantes (e investigadores) en un proyecto de investigación sobre el uso de redes sociales. ¡Y ya estamos entusiasmados!
El congreso nos permitirá tomar nota de cómo abordar nuestros temas de investigación, utilizar nuestros recursos, etc. Así que comenzamos mañana esta esperada experiencia.
Dejo a continuación, el material cedido para dicha actividad.
Participo con un grupo de entusiastas estudiantes (e investigadores) en un proyecto de investigación sobre el uso de redes sociales. ¡Y ya estamos entusiasmados!
El congreso nos permitirá tomar nota de cómo abordar nuestros temas de investigación, utilizar nuestros recursos, etc. Así que comenzamos mañana esta esperada experiencia.
Dejo a continuación, el material cedido para dicha actividad.
2015: ¿Otra etapa completada?
Los finales de año tienen esa cosa extraña, esa mezcla de emociones y sensaciones que resultan difíciles de explicar, y a veces de asimilar. Hemos transitado un año de actividades, tareas, proyectos... Nos sentimos cansados y con ganas de comenzar las vacaciones, pero al mismo tiempo nos emociona dejar momentos que fueron tan disfrutables, como parte de nuestra historia.
También ver pasar a nuestros estudiantes a otras etapas de su educación, de su desarrollo personal, de sus vidas, y darnos cuenta que el tiempo pasó y ya no estarán en nuestros salones.
Pero son etapas, y hay que vivirlas. Hace poco conversábamos vía Twitter con una persona de mi aprecio y mencionábamos eso mismo, que duele dejar atrás momentos tan lindos de la vida, pero es parte de nuestro crecer, en definitiva siguen siendo parte de nosotros, tal vez más arraigados que nunca en nuestro corazón, porque es donde siguen viviendo.
Este año tuve la oportunidad de seguir trabajando en el Instituto Galileo Galilei, en Piriápolis, y en el Colegio Biarritz, en Maldonado. Lugares que siento soy parte de esas familias y que son objeto de todas las sensaciones expresadas más arriba.
Pero también tuve la oportunidad de trabajar en el Centro Mandalas, de Piriápolis. Apoyando el taller de computación, con chiquilines maravillosos llenos de ganas y productores de experiencias geniales. Fue un reto comenzar, por ser un espacio del que nunca había participado. La dinámica iba a ser diferente. Los métodos, los temas, los chicos, también. Pero resultó en una gran satisfacción.
Por eso, dedico este post para dar las gracias por un año más de oportunidades en esos tres lugares, en los que espero transitar algunos pasos más. Seguir enseñando y aprendiendo. Seguir compartiendo momentos necesarios, ya, en mi vida, para sentirme realizado.
Por la confianza y por el regalo de un año genial, un montón de gracias!!!
También ver pasar a nuestros estudiantes a otras etapas de su educación, de su desarrollo personal, de sus vidas, y darnos cuenta que el tiempo pasó y ya no estarán en nuestros salones.
Pero son etapas, y hay que vivirlas. Hace poco conversábamos vía Twitter con una persona de mi aprecio y mencionábamos eso mismo, que duele dejar atrás momentos tan lindos de la vida, pero es parte de nuestro crecer, en definitiva siguen siendo parte de nosotros, tal vez más arraigados que nunca en nuestro corazón, porque es donde siguen viviendo.
Este año tuve la oportunidad de seguir trabajando en el Instituto Galileo Galilei, en Piriápolis, y en el Colegio Biarritz, en Maldonado. Lugares que siento soy parte de esas familias y que son objeto de todas las sensaciones expresadas más arriba.
Pero también tuve la oportunidad de trabajar en el Centro Mandalas, de Piriápolis. Apoyando el taller de computación, con chiquilines maravillosos llenos de ganas y productores de experiencias geniales. Fue un reto comenzar, por ser un espacio del que nunca había participado. La dinámica iba a ser diferente. Los métodos, los temas, los chicos, también. Pero resultó en una gran satisfacción.
Por eso, dedico este post para dar las gracias por un año más de oportunidades en esos tres lugares, en los que espero transitar algunos pasos más. Seguir enseñando y aprendiendo. Seguir compartiendo momentos necesarios, ya, en mi vida, para sentirme realizado.
Por la confianza y por el regalo de un año genial, un montón de gracias!!!
| Despidiendo el año con estudiantes de 2015 (G.G) |
Creatividad puesta en marcha
Estamos llegando al final de un año de clases. Para decirlo de cierta forma, la recta final. Y suele ocurrir en estas instancias que tanto profesores como estudiantes nos sentimos cansados. Así que puede ser positivo reservarse temas atractivos para el final, y recurrir a propuestas que mantengan vivo el interés en todos los protagonistas de las clases.
He encontrado muy positivo recurrir a proyectos multimedia para trabajar en lo creativos. Brevemente comento aquí algunas actividades que me han sido útiles, y que suelen disfrutarse por todos.
- Salidas y actividades fotográficas. Cámara en mano, todos se divierten aprendiendo a aplicar técnicas de fotografía, aplicar efectos usando un editor y exponerlas en clase y en jornadas abiertas.
- Historietas con fotografías. Existen varias opciones de software para crear historietas tipo comic, pero usando fotos. Algunas en línea y otras para instalar, como el caso de Comic Life. Suele interesar en mis estudiantes participar en la producción de una historieta, formando equipos de producción, escribiendo las historias, tomando fotos, editando y realizando la producción final.
- Crear cortometrajes. Una actividad muy divertida, porque todos los estudiantes disfrutan las películas. Tomamos algunas clases para mirar y analizar cortos y luego a formar equipos para crear producciones e ideas propias. ¡Los resultados todos los años son muy alentadores!
En todos estos proyectos podemos alentar aun más el interés planteando un concurso que premie los mejores trabajos, aunque siempre es positivo encontrar el medio de reconocer el esfuerzo de todos los participantes, tal vez a través de algún certificado. Los premios no necesariamente tienen que ser costosos sino una manera de reconocer el buen trabajo. Tengo que reconocer que todos los años me encuentro con trabajos de muy lindo nivel.
Acercarse al final de cursos crea ansiedades y provoca ese cansancio que puede derivar en una desagradable apatía en nuestros estudiantes. Estos recursos me han sido útiles particularmente. Y aunque aplican directamente a mi materia, informática, pueden ser aplicados a otras materias tan solo usando un poco de ingenio.
Espero puedan usar estas u otras actividades para lograr esto. Y tal vez deseen compartir alguna otra idea que les haya resultado igual de eficiente.
sábado, 3 de octubre de 2015
Posted by Pablo Buydid




