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La educación privada hoy
Frecuentemente surgen entre colegas y padres charlas relacionados a la educación. Por supuesto, es un tema común, siempre pasa con nuestras actividades. A veces incluso abusamos de nuestro tema conversacional y lo llevamos hasta nuestro hogar, y cuesta sacarlo a un lado para buscar temas distintos.
Pero en este caso, que aplica, es bueno poder considerar puntos en los que podamos meditar favorablemente. Hace algunas horas conversaba con la directora y propietaria de uno de los centros, contentos ambos por los adelantos que se han ido obteniendo en el camino. Sé que cuesta trabajo llevar adelante un emprendimiento educativo privado, no es tarea fácil y los escollos en el camino pueden desanimar. Por eso es bueno destacar los logros, y plantearse la continuidad en el apoyo de cada uno de los que formamos parte de una familia educativa en particular.
Mucho escucho y tomo nota sobre la situación en la enseñanza en el Uruguay. Por supuesto que podemos mejorarla. Aunque eso depende mucho de todas las partes, y en un sistema tan complejo como el que tenemos entre manos, no supone tarea fácil. Sí es un poco más abordable trabajar en pro a un cambio en entornos privados, cuando se cuenta con mentalidad positiva y bien orientada. Y aunque no se trata de derrumbar puntos fuertes de la educación pública (en la cual me formé) es razonable pensar que los tiempos han cambiado, y la educación privada ofrece respuestas a situaciones del presente. Sobrepoblación de centros educativos, motivación a estudiantes, asistencia de los profesores, selección apropiada de estos últimos, recursos que pueden renovarse con menos trámite, compromiso de todas las partes, son algunas de los items que pueden ponerse sobre la mesa para meditar.
He tenido el gusto de trabajar tanto en liceos privados como públicos. Y me he sentido a gusto en ambos escenarios. También puedo darme el tiempo de escuchar a muchos estudiantes conversar sobre lo que va pasando en los lugares donde estudian. Sumado a ver por mis propios ojos las labores de quienes trabajan en ambas situaciones, puedo destacar la labor de estos centros privados en los que se brinda un trato muy humano y amigable a sus estudiantes. Estos cuentan con herramientas apropiadas para su estudio, no solo materiales. Por ejemplo, en la conversación de hoy tomábamos nota de la renovación completa de la sala de informática con computadoras que han sido estrenadas por los estudiantes de este año, compra de nuevos materiales para el laboratorio de química y el de física, así como el mantenimiento edilicio permanente. Pero también cuenta con grupos reducidos lo que logra un relacionamiento más atento entre el profesor y el estudiante. El material para estudiar está disponible a través de distintos medios (hoy hemos terminado de dar forma a la biblioteca digital en el sitio web de dicho instituto), el seguimiento a las situaciones de cada estudiante es más abordable y el ambiente que se respira es agradable.
Sin duda hay más puntos para conversar en este sentido, pero algunos no son temas para exponer aquí.
Technorati : educación privada
Del.icio.us : educación privada
Un balance preliminar del año de clases
En mi trabajo como docente, este año fue muy interesante, y distinto a los anteriores. Tuve ante mí la posibilidad de comenzar a trabajar en la enseñanza pública secundaria, luego de algunos años dedicado a la enseñanza en institutos privados. Desde el inicio suponía un nuevo desafío en algunas áreas, como el llevar adelante grupos más numerosos de lo que estaba acostumbrado, llevar adelante programas bien coordinados, cumplir con todos los centros, viajar, ajustar horarios y todo lo que en torno a esto podría ocurrir.
De todos modos, llegando ahora al final del año en todos los centros, mirar atrás y hacer un pre-balance, me adelanta algunos resultados muy positivos. Muchos desafíos fueron no tan fáciles de afrontar y redondear, pero en lo que se refiere al trabajo con los muchachos, estoy muy contento por muchas razones:
- Tuve la oportunidad de conocer a nuevos estudiantes y el privilegio de compartir información que les fuera útil.
- Interiorizarme en el funcionamiento de nuevos centros, y trabajar mano a mano con docentes a los que no conocía, lo cual fue un placer.
- Descubrir vetas creativas en muchos de los estudiantes, y ayudar al resto a encontrarlo en las clases.
Da una gran satisfacción ir por la calle o subir al ómnibus y cruzarme con los muchachos, intercambiar saludos, estar abierto a sus consultas y comentarios. Soy de pensar que cuando los estudiantes nos abordan fuera de clases, y fuera del centro de estudios, es un síntoma positivo, y demuestra al menos en parte que uno realiza su trabajo moderadamente bien. No solo brindar educación académica y curricular, sino también valores, consejos, apoyo y ejemplo en otros marcos. Todo eso me llena en positivo el balance. Recibo muchos correos electrónicos de algunos de mis estudiantes, y también comentarios en algunos trabajos que realizan, que me hacen confiar en esa conclusión.
Por otro lado, no tengo que olvidarme de la parte negativa del balance (nunca es perfecto). Existe inevitablemente cierta cantidad de insuficiencias que en algunos casos se hacen difíciles de abordar. En algunos grupos pude conocer alumnos con críticos problemas que perjudicaron mucho su trabajo. Los dos problemas más complicados para mi fueron los relacionados con el poco o ningún apoyo familiar, y la influencia de entornos donde la droga produce estragos. Algunos (muchos en realidad) alumnos tienen carencias afectivas muy severas, no obtienen apoyo de estudio y emocional de parte de sus padres. Este problema es un freno impresionante en su desempeño. Algunos muchachos llaman la atención a gritos, como una vía de recuperar ese afecto que necesitan. La rebeldía y falta de interés que esto provoca hace en ocasiones un tanto difícil la docencia en grupos mixtos.
En cuanto al segundo problema, no puedo asegurar cuando un alumno está directamente relacionado a círculos donde la droga está presente. Pero algunas actitudes dejan sospechas. Apatía, depresión, desinterés, violencia, frecuentes problemas de salud que hacen que tengan que retirarse de clase, y más. También se nota en algunos casos que la violencia familiar sigue estando presente (sea física o verbal). Desde los centros de estudios no es demasiado lo que se logra, pero he intentado dar el apoyo apropiado para darles un lugar donde puedan estar cómodos, y estar abierto a sus necesidades, aunque es algo difícil de concretar en clases.
Igualmente, voy cerrando el año con lindos balances, y cosas por mejorar en los próximos años. Espero que las experiencias de este año motiven a un gran grupo de estudiantes a ver su educación con vista positiva, y que al menos les ofrezca un punto de apoyo firme en sus próximas vivencias.
Technorati : educación publica, instituto galileo galilei, liceo de pan de azúcar, liceo de piriapolis, profesorado de informática, secundaria
Del.icio.us : educación publica, instituto galileo galilei, liceo de pan de azúcar, liceo de piriapolis, profesorado de informática, secundaria
