Claves para preparar un examen o parcial

Para algunos serán obligatorios, para otros, la necesidad de rendirlos para poder culminar satisfactoriamente el año escolar. 
Los exámenes (y por extensión podemos englobar parciales también) no caen bien, pero es algo que todos tenemos que hacer frente en algún momento de nuestros estudios. Así que si estás por rendir dichos exámenes, primero que nada espero que puedas salvarlos y descansar plenamente las vacaciones. Pero además, aquí van algunos tips para poder planificarlos y estudiar para ellos.



  1. Planifica tu preparación. Planificar permite estar al tanto del material implícito en la tarea y organizar el tiempo de estudio. Usa un calendario y marca días y horarios de estudio. Pide material. Reúne todo lo que has anotado en clase. Pide ayuda a algún compañero entendido en la materia para que te dé ayudas.
  2. Presta atención en clase. Este punto es importante, más allá que el año escolar ya pasó. Pero la atención en clase, unida al repaso que harás ahora ayudará mucho a recordar lo aprendido.
  3. Usa apuntes que sean efectivos. Usa guías visuales. Crear mapas mentales, por ejemplo, puede ayudar mucho. Busca qué recurso es mejor para ti.
  4. Estudia en un ambiente apropiado. Que el ambiente esté bien iluminado, tranquilo. Que no haya mucho movimiento de personas, conversaciones, etc. La iluminación natural es la ideal, pero cuidado si estás junto a una ventana que da a la calle y hay muchos elementos de distracción afuera.
  5. Evita distracciones, como televisor y juegos. Cuidado con cosas que distraigan. Si la música te ayuda a concentrarte úsala. Pero a un volumen apropiado y un estilo que no te haga "bailar". No tengas la TV prendida, evita el teléfono móvil salvo que lo estés usando como herramienta, etc.
  6. Divide el material en bloques pequeños. No pretendas estudiar todo el material de una vez. Divide todo en pequeños bloques. Pueden ser temas y subtemas. Que las divisiones sean coherentes y te permitan dividir las etapas de estudio en porciones de tiempo que no te agoten. 
  7. Busca momentos apropiados para estudiar. Comienza temprano y nunca estudies hasta tarde o cuando estás cansado.
  8. Estudia en plazos de no más de 25 minutos y descansa 5 o 10 minutos. Toma descansos apropiados durante el día para relajarte: salir a andar en bicicleta, tomar aire fresco, caminar por un lugar tranquilo.
  9. Aliméntate apropiadamente. Come un desayuno balanceado lleno de proteínas magras, vegetales, ácidos grasos omega 3 y antioxidantes. Por ejemplo, en esta época del año puedes elegir una buena variedad de frutas que serán de ayuda. No olvides tomar suficiente agua.
  10. Duerme lo suficiente. La información termina de "grabarse" en la mente mientras dormimos. Para ello, respetar los ciclos de al menos 8 a 10 horas por las noches es vital.
Ah! No repases nada el día del examen, la noche anterior evita estudiar antes de dos horas previas a irte a dormir. Piensa en positivo y mantén las expectativas.
 
Espero que con estas ayudas, puedas salvar los exámenes que has de rendir. ¡Mucho éxito! 
domingo, 10 de diciembre de 2017
Posted by Pablo Buydid

Confundimos las cosas

Me voy a salir de la línea de la cual suelo escribir.
Hoy recibimos (otra vez) una triste noticia: otra pequeña es encontrada muerta tras varios días de búsqueda. 12 añitos, nada más. La anterior que nos pegó fuerte en dolor, solo tenía 9.
Estas cosas duelen profundo. Y es cierto que todos los seres que nos consideramos de verdad humanos, haríamos toda la fuerza por cambiar las cosas. Pero en tanta fuerza creo que a veces confundimos las cosas.
A esta altura estoy ya cansado de culpas mal echadas y de problemas enfocados en el lugar correcto.

¿Es violencia de género?

Hoy leía un acertado tweet que decía que no lo es: es violencia general, lisa y llana. Y en todo caso, violencia hacia nuestros niños y niñas, todos en general. Porque también han perdido la vida varoncitos. Si nos ponemos con eso de "feminicidio" "el machismo se lleva otra mujer" cuando hablamos de estas dos pequeñas ¿significa que la muerte de pequeños como Felipe importa menos? No creo que a nadie racional se le ocurra dejar pasar por la cabeza tal idea. Una muerte es triste, dolorosa y traumática sin importar el género convertido en víctima. Y aunque es cierto que la violencia hacia las mujeres debe ser condenada, en realidad todo tipo de violencia y hacia cualquier género debe serlo. Es por eso que no creo ni en "machismo" ni en "feminismo". Esas cosas polarizan la opinión de la gente y a la larga (y a la corta) provoca más violencia. Los polos no son buenos, pero nos seguimos negando a buscar el equilibrio en esta idea.

¿Es culpa de los padres que dejan solos ir solos a los hijos a la escuela?

¿Acaso quienes somos padres no buscamos lo mejor para nuestros hijos? Y en dicho caso ¿no implica también ayudarlos a ser independientes, a valerse por si solos, poco a poco? Ni idea tengo desde cuando Brissa (o cualquier menor que vemos en las calles) iba sola a estudiar. Pero seguramente tenía la capacidad de ir aprendiendo a desenvolverse sola. Y es bueno que los niños aprendan eso. Podrá discutirse desde qué momento, a qué edad, en qué situaciones, etc. Y podrá aterrarnos la idea de mandar ahora a nuestros hijos a partir de ahora. Pero no me imagino a los padres acompañando a sus hijos de 17 años al liceo... y vamos, que también han desaparecido y muerto jóvenes en esa edad.
Una muerte es triste, dolorosa y traumática sin importar el género victimizado. Y aunque es cierto que la violencia hacia las mujeres debe ser condenada, en realidad todo tipo de violencia y hacia cualquier género debe serlo.

Lo cierto es que es cruel echar la culpa a los padres por esta acción, más si no conocemos los pormenores de la familia y el entorno. La culpa, una vez más, es primeramente de quien realizó un acto tan atroz como quitarle la vida a una joven personita. Es estúpido cambiar el foco de dicha culpa, no atiende el problema, y nos ciega la justicia.

Y así podríamos discutir mil formas de culpar. Y también soluciones de todo tipo.
¿Penas más duras funcionarían? Tal vez. ¿Pena de muerte? No me atrevo a dar mi voz al respecto. Lo cierto es que es un problema ya social. Porque detrás de todas estas muertes que se van acumulando, estoy seguro que hay muchos más intentos no concretados y muchísimos potenciales perpetradores que solo esperan una situación o detonante para actuar. Y si miramos profundo, es un problema de todos nosotros, que permitimos acciones que poco a poco nos pueden insensibilizar. O que no sabemos inculcar los valores necesarios (estoy hablando en general, obviamente).
Soy profesor y trabajo con chicos desde 10 a 15 aproximadamente. Me resulta triste y a la vez chocante ver como incluso entre jóvenes se va desarrollando la violencia como algo "inocente" y usual.
Si vamos a hablar de violencia de género (que con lo que dije antes, no la estoy negando), muchas de las canciones que escuchan promueven ver a la mujer como un objeto sexual de descarte. Pero lo más triste es que muchas niñas las escuchan también. ¿Hasta qué grado no influye en sus influenciables mentes esas letras, para llegar a pensar que eso "debe" pasar?
A eso, sumar juegos que incluyen golpes, empujones, etc. El trato entre muchos incluye palabras bastante lastimosas. Y una larga lista de condiciones que hacen bajar la guardia a los mismos jóvenes.
¿Y después?  En vez de ocupar el tiempo en cosas productivas alarma ver (y se puede comprobar a través de muchos informes) la falta de interés en estudiar y de trabajar. Una mente concentrada en sus estudios o en un trabajo, y un cuerpo puesto en marcha en dichas tareas, será menos propenso a pensar y efectuar actos tan inhumanos. Salvo alguien muy enfermo, después de 8 o 10 horas de exigirse en una actividad de aprendizaje o laboral a conciencia, va a tener las ideas, energías y oportunidad de cometer algo tan atroz como lo que venimos leyendo en las noticias últimamente. Al menos, no tantos. 
Las leyes, son importantes sí, al igual que aplicarlas bien. El tema es que esto comienza con la educación, en toda su escala. Y esto ocurre en casita, puertitas para adentro. Si los valores que nos preceden son tan amorales, difícilmente podemos esperar milagros. Porque cada casa (no necesariamente un hogar) es un mundo y puertas adentro ¿qué cosas se estarán inculcando?
Y ahí, los que miramos con dolor, tenemos poquito control.

jueves, 23 de noviembre de 2017
Posted by Pablo Buydid

Nadie pierde la vida en un parcial

Días atrás conversábamos en clase de Usuain Bolt y su última carrera. Hablamos del favorito de las pistas, quien corre como si lo llevara el viento, como si lo hiciera sin esfuerzo. Medalla de oro tras medalla de oro, esta vez le tocó perder. Y no solo eso, perder por una lesión, la cual lo obligó a tirarse al suelo, en la pista.
Estos días estuve usando el video de este evento, para comentar un detalle importante que ha traído un tanto alterados a mis estudiantes. Resulta que estamos en épocas de parciales y ya tengo estudiantes que están ahogados en stress y casi casi perdiendo el pelo.


Época de parciales.

Aquí en Uruguay, existen en secundaria dos períodos de parciales. Uno ahora, en agosto, a mitad del año. Otro es a final de año. Y suelen reunir la información estudiada en esos períodos de estudio. De por sí la palabra parcial es causa de miedo, nervios, stress, etc. entre muchos de los estudiantes. Algunos por responsabilidad, otros por.... bueno, por otras cosas.
 
Pero, ¿qué relación tiene el suceso de Bolt con este tema? Pues bien, si bien algunos estudiantes se toman el tema con calma, y hay hasta algunos que ni siquiera se lo toman (esto es para otro tema), hay muchos que realmente entran en un estado de pánico y frenesí. Me ha tocado recibir consultas de todo tipo, quejas, llorisqueos y caras malas por todo el trabajo que han tenido que hacer. Tareas que no son extremadamente difíciles, pero que requieren atención previa. Y obviamente en algunas cosas se pueden equivocar. Entonces hacíamos ver en clase, que si el rey de las pistas le tocó perder, de manera tan poco esperada, ¿acaso no puede pasarnos algo así como estudiantes?
Todos, desde el estudiante más sacrificado hasta el más habilidoso, puede resultar como Bolt, y no llegar a lo esperado.

 

Una nota a los estudiantes.

No es el fin de la vida sacar una nota baja en un parcial. El parcial es una de las etapas del aprendizaje, una herramienta. Y aunque no estoy diciendo que debo tomarme el tema sin interés ni que el parcial no cuenta (sí que cuenta), lo realmente importante es aprender a través de él. 
Hoy conversaba con una estudiante que tuvo dificultades con un aspecto del parcial. Y me comentaba como tuvo que hacerlo más de tres veces, y al final ya lo hacía con una soltura que no tuvo al comenzar. Y es así, aprendemos del proceso. Incluso al equivocarnos. Parte de la enseñanza tiene que ver con manejar la frustración, el perder, el fallar. O al menos, el no llegar al resultado esperado.
La vida no nos va a brindar siempre triunfos. Por lo que que es buen momento para aprender a enfrentar eventualmente un (relativo) fracaso.
Como yo lo considero: hay dos tipos de estudiantes. Los que lo intentan, no importa qué resultado obtengan, y los que se rinden. Siempre voy a aplaudir a los primeros. Rendirse, no sirve.
 

Una nota a los padres.

A veces la presión viene de casa. Si bien es algo bueno estimular a los hijos a superarse, a sacar buenas notas y rendir correctamente en sus estudios, hay que tener presente el mismo principio que vimos arriba, cuando nuestros hijos asisten a estudiar. Así que como padres tenemos que estar preparados para encarar objetivamente un eventual mal resultado de un hijo o hija y manejarlo correctamente. 
¿Puso nuestro hijo todo el empeño en el trabajo?
¿Fue responsable en prepararse o realizar las entregas en tiempo y forma?
Encomiar esos aspectos valen mucho más que castigar (tal vez con actitudes) si llegan a casa con un mal resultado. Ahí la frustración se convierte en un lastre y cerrará las puertas a la comunicación efectiva en casa. Recordemos: podemos aprender de un tropiezo y prepararnos más para la próxima.
El parcial es una de las etapas del aprendizaje, una herramienta. Lo realmente importante es aprender a través de él. 
 

Una nota con los profesores.

No soy quien para hablar del trabajo de mis colegas. Pero como parte de este colectivo, comento que también nosotros podemos aportar a esta idea. Sabemos bien que en el conjunto de estudiantes tenemos distintos niveles de rendimiento, de capacidades para distintos trabajos, de estímulos recibidos en casa, etc. Así que no todos los estudiantes van a ser 12.
Pero me ha pasado de calificar estudiantes de los cuales hubiera confiado en una nota excelente antes de presentar el trabajo, y tener que otorgar una nota muy por debajo de lo esperado. Y eso no echa por tierra mi manera de ver a dicho estudiante. Mis estudiantes no son robotitos. Fallan a veces y se tendrá que trabajar esto como herramienta para tratar de abordar el tema desde otro ángulo.
De hecho, cuando comenzó a implementarse el sistema actual de parciales en ciclo básico, la directora de un liceo me comentaba que en realidad el parcial es una ayuda para que los profesores podamos evaluar el aprendizaje de los estudiantes. Muchas veces nos aporta a nosotros, profesores, un vistazo sobre cómo han aprendido los estudiantes. Y es uno de los termómetros de nuestra enseñanza. Como son los deberes, los escritos, las pruebas, lo orales y las demás actividades que calificamos.
 

En fin...

El año va a pasar y dejará atrás un montón de estudiantes, padres y profesores con alguna que otra crisis. Pero como en años anteriores, sobreviviremos y sabremos que vendrán más.
 
Aprender tiene también sus altibajos. Pero es parte de la aventura.
--
Imágenes por Pixabay
lunes, 6 de noviembre de 2017
Posted by Pablo Buydid

¿Antivirus? No, gracias.

Hace un rato leía un artículo con una infografía que incluía 7 razones para instalar un antivirus en Android. Y tengo que decirlo una vez más: sigue sin convencerme ese tipo de información.
Realmente no uso antivirus en mi celular ni en mis dispositivos con Android. Y no es que sea poco precavido ni me importe poco mi seguridad.
 
Y esta vez voy a dar algunos argumentos, tomando los datos de esa infografía.

1- Cada vez navegamos más a través del móvil. Sí, es cierto. Y eso, ¿qué? Si andas con cuidado y no te pones a aceptar programas gratis para descargar de sitios extraños, no va a pasar nada, por ahora.
2- El móvil es parte de nuestra vida. También es cierto, aunque no me marca una regla. Incluso me puede dar pié para un futuro artículo: Que mucho uses una tecnología no te convierte en un usuario habilidoso. Tal vez este sea el único punto flaco de mi exposición, por culpa del poco conocimiento de ciertas cosas.
3- Localizar tu smartphone en caso de pérdida. Google y otros proveedores te ofrecen herramientas más "livianas" y más específicas para lograr esta misma tarea. Incluso de manera muy precisa y sin sacrificar recursos.
4- Optimizar el uso y gasto de la batería. Discrepo totalmente. Los programas antivirus consumen muchos recursos, entre ellos memoria de trabajo y batería. He probado algunos antivirus en una tablet en la que a veces pongo a prueba ciertas cosas. Incluso al activar la función del antivirus para optimizar el consumo de batería, adivinen, me la exprimía mucho más rápido. De hecho, ninguna aplicación les puede ayudar en esto de optimizar recursos de batería. Es nuestra conducta al usar el móvil lo que nos lo garantiza y esto sin publicidad, sin MBs de espacio ni pagar un peso.
5- Eliminación de archivos basura. Lo puedes hacer con aplicaciones mucho más ligeras que un antivirus. Algunos teléfonos ya incluyen una utilidad para "limpiar" el sistema de esos molestos archivos. Incluso, si no tienes ninguno, en la mayoría de los casos lo puedes hacer a mano, en pocos segundos. ¿Consumir recursos de mi teléfono para borrar otros? No me cierra.
6- Evitan compartir nuestra privacidad. Es discutible. La privacidad la cuidamos también con nuestra conducta en línea. Me asombra leer y escuchar gente hablar de los riesgos de seguridad y luego conectarse a redes sociales y compartirlo todo. Si realmente queremos protegerla, también en esto hay herramientas incluídas en nuestro sistema que nos permiten restringir el acceso a nuestros datos. Y una vez más, nuestra conducta, costumbres y actos son el primer paso (tal vez el más importante) a la hora de proteger la privacidad.
7- Crecimiento en el número de virus para Android. Y como otras veces, lo discuto también. ¿Qué es un virus (informático)? Se define así: un software que afecta el funcionamiento normal de una computadora. sin el permiso o conocimiento del usuario (nosotros). Tomando en cuenta esta definición, es algo muy pero muy raro un virus real en Android. Mucho se discute si realmente existen los virus en este sistema. Y la verdad es que si usas tu teléfono como viene de fábrica, no lo rooteas, ni alteras drásticamente su software y además instalas aplicaciones directamente desde Google Play o sitios seguros, es muy, pero muy poco probable que alguna vez te topes con alguno. Sencillamente por la manera como funcionan las aplicaciones y como se instalan en nuestro sistema. Todas estas necesitan que otorgues permisos al instalarlas. Y como un virus es un programa y encima no pide permiso, la lógica conclusión cae bien clara.
Por ese motivo no instalo antivirus en mis sistemas. De hecho, ni siquiera en mi PC ya que uso Linux (el mismo sistema en el que está basado Android) el cual comparte gran parte de este apartado de seguridad, al tiempo que no frecuento sitios potencialmente peligrosos. No es que sea inmune a los virus, es que existen muy pocos para este sistema y hay que hacer las cosas realmente muy mal para contagiar tu computadora de uno.
 En lo que se refiere a los celulares (tengas Android, IOS o lo que sea) más que preocuparte de la instalación de antivirus, se debe ser más atento a las actividades que realizamos. En este sentido, la protección es proactiva, tomando medidas prácticas para evitar malos ratos. Aunque podrás leer mucho en línea sobre estos pasos, los podemos resumir en:
  1. Evaluar si es verdaderamente rootear tu teléfono. Si es un buen teléfono vendrá con las mejores prestaciones de fábrica. Y te ofrecerá un grado de seguridad envidiable.
  2. Instalar aplicaciones directamente desde Google Play. Google verifica periódicamente que las aplicaciones disponibles estén libres de amenazas y en la actualidad incluso revisa esto mientras instalas. Es como tener un antivirus en la fuente de los programas y no en el teléfono.
  3. Cuando instalamos aplicaciones APRENDER a leer bien los permisos que solicita esta y saber desconfiar de permisos extraños (¿Es necesario que una aplicación para dibujar pida permiso para acceder al micrófono, la cámara y mandar mensajes?).
  4. Evitar descargar aplicaciones de sitios dudosos.
  5. Evitar instalar aplicaciones que vengan muy cargadas de publicidad, y si lo hacemos no creer en publicidades que digan que detectaron que el teléfono va lento o tiene virus.
  6. Mantener el sistema y las apps actualizados tanto como sea posible.
  7. Evitar compartir cadenas con mensajes alarmistas.
  8. Usar sentido común en todas las actividades que realices.
Así, con un poco de cuidado personal podremos usar nuestro dispositivo con un buen rendimiento y desempeño, y sin sobrecargarlo con aplicaciones que simplemente van a ocupar espacio.


domingo, 3 de septiembre de 2017
Posted by Pablo Buydid

Socorro! Mis dispositivos me espían!

Esta mañana tomé un ómnibus para regresar a casa. A los pocos kilómetros subió un muchacho de unos pocos más de veinte, con aspecto de estudiante, con correctos modales aunque mantuvo una cierta distancia con su entorno. A los pocos segundos de sentarse a mi lado, sacó su celular y me llamó la atención: un feo trozo de cinta tapaba su cámara delantera.


 
Estos días me he cansado de leer artículos y ver videos de supuestos "hackers" (como me rechina esa palabra), expertos y maestros en seguridad explicando los peligros de tener la cámara de nuestra portátil cubierta. Y leí al menos uno explicando que lo mismo se debería hacer con la cámara del teléfono. La razón: alguien podría estar usando la cámara de tu dispositivo para espiarte y ver lo que haces.
 

¿Es posible?

En tecnología, hoy por hoy, es poco recomendable usar la palabra imposible. Todo se puede lograr. Y en esta cuestión, por supuesto que existen aplicaciones y malware capaz de activar la cámara de nuestra computadora y del teléfono para enviar capturas o grabar video mandando el resultado a algún desconocido. Pero lo cierto es que esas aplicaciones muchas veces están creadas para probar lo efectivo o no de dichas actividades y no son absolutamente corrientes a pesar que existen unas cuantas. 
Por otro lado, se tienen que cumplir ciertas condiciones para que alguien pueda activar la cámara de cualquier dispositivo y espiar lo que hacemos:
  • El teléfono tiene que tener instalado el malware que activa la cámara. Nadie instala este software voluntariamente, por lo que tendrá que haber instalado el mismo desde un sitio poco confiable. Ninguno de esos programas provienen de proveedores de confianza como Play Store.
  • Generalmente funcionan mientras se usan redes poco seguras.
  • El usuario tiene que haber otorgado permisos de un modo u otro para transmitir la información.
  • Es bastante poco probable que estas aplicaciones se instalen mientras se tiene activada la opción de bloquear la instalación de aplicaciones desconocidas.
Sumado a eso, hay que tener en cuenta que muchas de las aplicaciones que realizan esto han sido creadas con fines experimentales, para comprobar la vulnerabilidad de nuestros sistemas. Por otro lado, las que efectivamente podrían considerarse peligrosas suelen estar distribuídas en sitios dudosos de la red. Así que sí podemos correr riesgos si frecuentamos sitios dudosos para buscar aplicaciones. 
Finalmente, considero que ese espíritu psicótico no tendrá fundamento en quienes no tienen nada que ocultar. Veamos, si en mi celular tuviera instalado un software de este tipo no quiero imaginar la cara de aburrimiento que tendría quien obtuviera las imágenes, ya que no vería nada extraño salvo mi cara... digamos que no soy de enfocar cosas que me puedan exponer a situaciones incómodas.
 
Lo cierto es que mucha gente sucumbe a esta psicosis hasta extremos un poco alocados: así como pueden usar tu cámara también pueden usar el micrófono del celular, lo cual es bastate más riesgoso ya que podrán saber qué dices, lo que hablas con tu jefe, saber de tus llamadas, etc. ¿Por qué entonces no desarmar el teléfono y cortar la conexión del micrófono? Claro, el dispositivo quedaría prácticamente inútil. 
 
Lo que de paso me lleva a otro punto que quiero exponer.
 

¿De veras me preocupa mi privacidad?

Porque estoy seguro (y lo he llegado a ver) que muchos de estos preocupados por la privacidad descuidan otros aspectos igual o más vulnerables en las redes. Vamos, que no estoy diciendo que hay que ser descreído ni que tenemos que andar por las redes sin preocupación: los riesgos en internet sí que existen, la intimidad casi ha desaparecido, nuestros datos están, sí, en riesgo. Pero considero que si vamos a protegernos, deberíamos vigilar no solo un aspecto de nuestra seguridad.

Y estos aspectos tienen que ver en que quienes dicen tapar la camarita para que no los vigilen, ya están siendo vigilados hace largo tiempo, de una manera más sutil, pero más efectiva a largo plazo, ya que:
  • Tienen cuentas activas en redes sociales, de las cuales Facebook es la más popular y sin dudas la que más información sobre nosotros retiene, de hecho más de la que imaginamos.
  • Utilizan masivamente Whatsapp (recuerdan de quien es propiedad??) la cual comparte abiertamente información con Facebook y hasta comparten información para recabar datos.
  • Seguramente tengan cuenta también en Instagram, lo cual es equivalente a decir "Mira, yo tapo la cámara de mi cel para que no me espíen, pero igual subo fotos de todos los lugares que visito, de mis amigos, de mi familia, de mi perro y de cuanto se me plazca." Y por cierto, también es propiedad de esa famosa red social que ya conocemos su política sobre nuestros datos.
  • Los más desprovistos, y me canso de escuchar casos, dejan olvidadas cuentas de correo, facebook y otras redes, a la vez que descuidan la seguridad de sus contraseñas, lo cual es un peligro aun mayor para la seguridad digital de los individuos.
Está bien, quizá muchos sigan siendo precavidos y se cuiden muchísimo al usar esas redes. Pero nos olvidamos de algo: la privacidad en la actualidad es cosa rara. Porque siempre existe algo de vigilancia. En las calles hay miles de cámaras que nos vigilan, nuestras tarjetas de débito y crédito hablan de nuestras finanzas a las autoridades permanentemente, nuestros intereses, dudas, miedos, recuerdos, educación y un larguísimo etcétera son cuidadosamente analizados por Google cada vez que realizamos una búsqueda, enviamos un mensaje, o simplemente utilizamos el celular o el navegador.

¿Sientes ganas de tirar tu dispositivo y desconectarte para siempre de la red? Pues bien, considero que la falta de privacidad es parte del precio que debemos pagar por las comodidades en comunicación que poseemos. Y si piensas como yo, puede que consideres que no tienes nada que esconder y por lo tanto no habrá secretitos que cuidar al utilizar un dispositivo electrónico. Como dije, los riesgos existen, pero considero que serán potencialmente peligrosos proporcionalmente al volumen de información que manejamos, a los entornos a los que nos exponemos y al tipo de datos que manejamos, sumado al estilo de vida que llevamos adelante en nuestra persona digital.

Asi que, seguiré manteniendo mi teléfono lo más bonito posible, sin pegarle cosas que obstruyan la cámara, así como lo hago con mi portátil. Sí será bueno mantener actualizados sus sistemas operativos, según el sistema que usen mantener también actualizado un software antivirus, configurar un cortafuegos e instalar aplicaciones de fuentes seguras.
Si usas redes sociales cuidar con qué contactos compartes tus publicaciones y qué publicas.
El sentido común, otra vez, marca el camino.

En fin, esta es mi opinión. Ahora, si me permiten, debo dejar por aquí, porque repentinamente se encendió el led de actividad de la cámara de mi portátil. Oops!! pero si yo no toqué nada!!!
 

miércoles, 12 de julio de 2017
Posted by Pablo Buydid

Talleres y recursos para mayo


Este mes de mayo ha sido el inicio a los talleres que año a año presento en colegios y otras instituciones educativas. Ya han pasado las primeras presentaciones y aun quedan algunos encuentros a los que asistir.
El día 2 de mayo se realizó en el Colegio Biarritz de Maldonado, una instancia dirigida a los padres. Contó con gran asistencia y trabajamos con mucho interés entre todos.
Se planteó una nueva presentación el día 9, en el mismo Colegio, esta vez dirigida a estudiantes de primer año de secundaria. Y en este caso fue muy interesante poder escuchar la opinión de los estudiantes sobre distintos temas relacionados a las redes sociales.
El viernes 5, junto a la Psicóloga Andrea Lema, quien aporta sus conocimientos en el Instituto Galileo Galilei, presentamos un taller para padres en dicho centro educativo, también con buena asistencia e interés por parte de las familias.
El día de hoy, 11 de mayo, estuve presente en el Instituto El Principito, de Piriápolis. En una presentación dirigida a estudiantes de 4to a 6to de primaria, abordamos los temas relacionados a los riesgos implicados al uso de redes sociales y como protegerse de los mismos. Este caso cierra el día de mañana, con una charla dirigida a los padres, para reforzar las ideas presentadas a estudiantes, esta vez para trabajar en familia.
Pero aun quedan actividades por delante. Aun restan presentaciones en Maldonado, que podrán visualizarse en el calendario de actividades.

Recursos.

En parte de las presentaciones dirigidas a los padres, se expone como parte de las herramientas el uso de aplicaciones que ayudan a los padres en la tarea de proteger a los hijos en el uso de la tecnología. Este tema en particular causa interés, pero se destaca en las presentaciones que no se trata de aplicaciones que reemplacen el trabajo directo de los padres. Más bien son herramientas que complementan su labor.
Dejo a continuación un detalle con algunas de dichas herramientas. Y espero seguir colaborando con estas presentaciones.



ProgramaEnlaceCosto
  Eset Control ParentalInstalarGratis, con algunas limitaciones / Con opción a pago.

Kaspersky Control Parental   InstalarGratis, con algunas limitaciones / Con opción a pago.

Norton Family parental controlInstalarGratis, con algunas limitaciones / Con opción a pago.

Kid's Shell - Kids Corner
(Modo niños para tablets o celular)
InstalarGratis, con algunas limitaciones / Con opción a pago.


viernes, 12 de mayo de 2017
Posted by Pablo Buydid
Desde su aparición, el navegador de Google basado en Chromium, Chrome ha captado la atención y admiración de mucha gente que usa internet. 
Tengo que admitir que es un navegador prolijo en su apariencia y comportamiento. Su interfaz es clara, funcional y limpia. Su capacidad de instalar complementos y hacer funcionar páginas como si fueran aplicaciones en múltiples plataformas, lo hacen muy apetecible.
Pero tengo que admitir que lejos está de ser mi navegador preferido.
Hoy más temprano veía una imagen en la que se ilustraba el comportamiento de los distintos navegadores, y Chrome estaba a la cabeza dentro de las características. Pero desde mi punto de vista, discrepo un poco.

Un poco de historia.

Hace algunos años, antes del auge de Chrome, cuando las opciones eran Internet Explorer, Firefox y Opera, mi preferido era este último. Una joyita en funcionamiento, velocidad y características. Eran tiempos en que usaba Windows, y cuidaba los recursos disponibles de mi humilde computadora. Opera fue uno de los primeros navegadores en utilizar (realmente bien) pestañas para navegar por múltiples páginas. Y aunque Firefox podía hacer lo mismo, en mi caso siempre disfruté más de la velocidad de carga en Opera. Usé ese navegador incluso cuando me pasé al mundo Linux, disfrutándolo hasta la versión 12 que estuvo disponible para esa plataforma.
En mi computadora tengo instalado Chrome. Solo por dos razones: las aplicaciones que puedo instalar, más que nada las que puedo abrir como programas en su propia ventana, y el sistema de impresión remota. Para todo lo demás (léase "todo lo que tenga que ver con navegar"), lo descarto.
En el interín usé Chrome. Y acostumbrado al desempeño y velocidad de Opera (nunca mantenía menos de 15 pestañas abiertas), pasar a intentar hacer lo mismo en Chrome, me desalentó. Ni en Linux, Windows ni Android ha sido un navegador que se mueva bien conmigo. Cuando en otros navegadores usaba entre 10 y 15 pestañas, Chrome se derrumbaba al pasar 5 o 6. Y la velocidad para cargar inicialmente me desesperaba.
Ya no uso Opera, más al considerar que utiliza el mismo motor de Chrome, pero a mi gusto mal empleado. Solo me gusta su acabado gráfico y algunas funciones, como la opción de ahorro de batería.
En mi computadora tengo instalado Chrome. Solo por dos razones: las aplicaciones que puedo instalar, más que nada las que puedo abrir como programas en su propia ventana, y el sistema de impresión remota. Para todo lo demás (léase "todo lo que tenga que ver con navegar"), lo descarto.

Entonces ¿Cuál navegador prefiero?

Tengo dos preferidos. Por un lado, las últimas versiones de Firefox me han resultado muy funcionales y ágiles. Y tengo una copia en mi sistema.
Pero el que más me ha llenado las expectativas es un navegador que ha sabido reunir el equilibrio apropiado entre funcionalidad y sencillez. Y se trata de un relativamente nuevo navegador que según se presenta, rescata lo mejor de Chrome y las interesantes ideas de Opera en uno solo. Se trata de Vivaldi, creado por quienes quienes estuvieron al frente de aquel Opera de tiempos dorados. Curiosamente usa el mismo motor de Chrome, admite sus complementos. Pero lo ha hecho de un modo más refinado, logrando un entorno muy ágil y ameno.
 
Ustedes ¿qué navegador prefieren y por qué? 
martes, 4 de abril de 2017
Posted by Pablo Buydid

Sobre mi...

Mi nombre es Pablo Buydid. Soy profesor de informática en secundaria.

Trabajo en los colegios Biarritz de Maldonado, y Galileo Galilei de Piriápolis, además de liceos públicos.

Pueden encontrar más información sobre mi trabajo en mi página personal: www.pablobuydid.com

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